IA Fácil es un método para pasar de “pedir cosas” a “dirigir la IA” como un profesional.
Convierte tu objetivo en instrucciones claras, genera prompts de alta calidad y te da un repositorio personal para trabajar con orden y sin improvisar.
Si ya has probado la IA y sientes que podrías sacarle mucho más, este es el camino claro y directo para conseguirlo.
Sin teoría. Sin perder tiempo.
La mayoría siente lo mismo con la IA:
“Sé que tiene un potencial enorme… pero no lo estoy aprovechando.”
Y no son casos aislados.
Es generalizado.
Lo veo cada semana en empresas, formaciones, directivos, equipos completos.
Todo el mundo usa la IA “a medias”.
Lo suficiente para jugar…
pero no lo suficiente para que te cambie la forma de trabajar.
No nacimos sabiendo cómo hay que pedirle las cosas a una máquina.
Y nadie nos ha enseñado a hacerlo.
Lo único que nos han enseñado (mal) es a chatear con ella.
“Pídele cosas.”
“Habla con ella.”
“Pregúntale lo que quieras.”
Eso es lo que repiten los gurús de pacotilla que viven de vender humo.
Pero tú ya lo has comprobado:
eso no funciona.
Y no funciona por una razón muy simple:
La IA no desata todo su potencial chateando con ella.
Necesita dirección.
Hace unas semanas estaba impartiendo una formación al equipo de marketing de una multinacional conocida por todos.
Gente lista, creativa, con experiencia.
Les pedí:
“Enseñadme cómo usáis la IA.”
Silencio.
Miradas cruzadas.
Sonrisas incómodas.
Siempre pasa lo mismo.
Yo sonrío también.
“No es un examen, no pasa nada”, les digo.
Hasta que alguien se anima.
Volvamos a ese equipo de marketing.
Uno de ellos abre ChatGPT y escribe:
“Dame ideas para mejorar este post.”
Y le pega un post de LinkedIn.
Clic.
Silencio.
La IA le devuelve lo típico:
frases genéricas, ideas recicladas, cero precisión.
Él suspira:
“Lo ves… respuestas simples. No me sirven para nada.”
Claro.
La IA le devuelve respuestas pobres porque nadie le ha enseñado a pedir bien.
Chatear no da buenos resultados.
Le propuse hacer unos ligeros cambios.
Le guié para dirigir la IA con una estructura clara, intención específica y contexto rico.
La respuesta fue otra cosa: nítida, útil, profesional.
La diferencia entre jugar y trabajar.
Mismo modelo.
Misma persona.
Misma herramienta.
La única diferencia: cómo pidió.
La gente chatea con la IA. No la está dirigiendo.
Chatear es:
– improvisar
– soltar ideas sueltas
– pedir sin dirección
– esperar milagros
– corregir después
Dirigir es:
– saber qué quieres
– dar contexto útil
– marcar criterios
– guiar el output
– trabajar con intención
Y sí, dirigir requiere técnica.
Se llama prompting profesional.
Y no, no es sencillo.
Escribir instrucciones claras no es algo natural.
No estamos entrenados para eso.
Por eso la mayoría conversa con la IA.
Porque así es cómo nos comunicamos los humanos.
Consecuencia: todos sienten lo mismo.
“Sé que la IA puede darme más… pero no consigo que lo haga.”
Porque estamos en una fase de descubrimiento de la IA.
Y aprender a comunicarse (bien) con ella es una necesidad real.
A día de hoy, este método es la solución más efectiva que conozco para optimizar el uso de la IA.
Hay cientos de cursos que te llenan la cabeza de teoría.
Mil vídeos enseñando trucos sueltos.
Tweets con “prompts mágicos”.
Todo ese ruido satura.
Por eso he creado este método:
justo para lo contrario.
Para simplificar al máximo un sistema que ya funciona
y que está probado por cientos de usuarios reales.
El Método IA Fácil hace una cosa muy clara:
Convierte "dirigir a la IA" en algo sencillo, rápido y aplicable desde el primer minuto.
Cero curva de aprendizaje.
Resultados óptimos inmediatos.
Un sistema de trabajo altamente efectivo.
1. Clarificar
Esto es clave. Descubrir en qué tareas puedes (y te conviene) usar la IA hoy mismo. Todavía hay mucho desconocimiento sobre qué puede hacer (y qué no) la IA generativa de texto.
2. Estructurar
Aquí viene lo difícil. Transformar lo que quieres conseguir en instrucciones claras que la IA entienda y ejecute de manera excelente.
3. Guardar
Algo que pocos están haciendo. Sistematizar, es decir, construir tu propio sistema personal de IA: prompts ordenados, versionados, listos para reutilizar.
4. Optimizar
Por último, el método te permite mejorar y pulir cada instrucción con un clic, sin frustrarte ni empezar desde cero. Con esto, se consiguen resultados óptimos en el menor tiempo posible.
Ojo, esto no es teoría.
Es un proceso práctico que separa al que juega con la IA del que trabaja con ella.
Para que no tengas que aprender prompting, he convertido el método en una app que funciona de maravilla.
Hace por ti lo que sería tedioso hacer a mano:
– aplica técnicas de prompting profesional
– genera instrucciones de alta calidad
– guarda tu sistema y lo organiza
– versiona tus prompts
– te ayuda a mejorarlos
– evita la improvisación
– funciona con cualquier modelo (ChatGPT, Gemini, Claude, Copilot)
Y está validada.
No por “opiniones”.
Por cientos de usuarios reales que ya han creado miles de prompts con este sistema.
Cada semana veo la misma escena:
Personas que llevaban meses pensando: “Estoy desaprovechando la IA…”
Y de repente:
piden bien,
la IA entiende,
los resultados llegan,
el tiempo de ejecución se reduce,
y la frustración por los resultados desaparece.
No ha cambiado la IA.
Ha cambiado su forma de pedir.
Dirigen.
Y la IA responde.
Si tú también sientes que no estás sacando todo el potencial de la IA, es normal.
Nadie te ha enseñado a pedir a las máquinas.
Empieza usando el asistente que he diseñado para el paso 1 del Método IA Fácil.
Respondes siete preguntas.
Obtienes 25 ideas claras donde puedes aplicar IA hoy mismo.
Después, el Método IA Fácil y su herramienta harán lo importante:
dirigir por ti, para que tú solo te centres en trabajar mejor.
Es un sistema claro y práctico para dejar de chatear con la IA y empezar a dirigirla con instrucciones profesionales.
Son 4 pasos simples: clarificar, estructurar, guardar y optimizar.
Y están diseñados para que la IA por fin te devuelva lo que necesitas, sin improvisar.
La herramienta ejecuta el método por ti:
– te guía paso a paso
– transforma tus ideas en instrucciones profesionales
– genera prompts de alta calidad
– organiza tu repositorio personal
– versiona tus prompts
– te ayuda a mejorarlos con un clic
Tú solo piensas.
La herramienta hace el trabajo técnico.
No.
De hecho, está pensado para profesionales que no quieren aprender prompting ni ver vídeos para los que no tienen tiempo.
Cero curva de aprendizaje.
Empiezas y funciona.
No.
IA Fácil no compite con las herramientas de IA.
Las potencia.
Tú sigues usando la IA que prefieras, pero con instrucciones claras, profesionales y bien construidas.
Para resolver lo que la IA no puede hacer por sí sola:
ayudarte a pedir bien.
Pedir bien = resultados mejores en menos tiempo.
Pedir mal = respuestas genéricas, alucinaciones y pérdida de tiempo.
La herramienta se encarga de que pidas bien siempre.
Sí.
ChatGPT, Gemini, Copilot, Claude…
Da igual.
Si la herramienta genera un buen prompt, el modelo devuelve un buen resultado. Esa es la clave.
Minutos.
El método está diseñado para ofrecer mejoras inmediatas:
– mejor calidad
– más precisión
– menos correcciones
– menos frustración
Desde el primer momento notarás la diferencia entre chatear y dirigir.
Sí.
La licencia anual incluye el acceso instantáneo al método, activación de la herramienta, creación de tu espacio personal y todo lo necesario para empezar a trabajar con la IA de forma profesional desde el primer minuto.
Te da acceso a:
– la herramienta completa
– tu repositorio personal
– futuras mejoras
– mantenimiento
– soporte
No hay pagos por funciones extra.
No hay renovaciones mensuales.
Una vez al año. Nada más.
Y a partir de ahí, por fin exprimes la IA de verdad, con un sistema de trabajo que funciona siempre.
Pierdes acceso a la herramienta, al método y a tu repositorio personal.
Es un sistema profesional: funciona mientras tu suscripción está activa.
Tus datos se conservan durante 3 meses, por si decides volver.
Después de ese tiempo, por privacidad y seguridad, se eliminan.
Sin letra pequeña.
Sin excepciones.
Sí.
El método no depende del sector.
Depende de tu capacidad de pedir bien.
Y eso vale igual para:
– marketing
– ventas
– RRHH
– educación
– consultoría
– gestión
– dirección
– redes sociales
– comunicación
– freelance
– emprendedores
– y cualquier rol que use texto o información
La IA trabaja con lenguaje.
Si tú trabajas con lenguaje, esto te sirve.
Los cursos te dan teoría.
IA Fácil te da un sistema probado.
Los cursos te explican “qué podrías hacer”.
IA Fácil te genera la estructura y te deja el trabajo hecho.
Con IA Fácil implementas.
No estudias.
Puedes probar el primer paso del método, no la herramienta.
El asistente gratuito te ayuda a descubrir en qué tareas puedes aplicar la IA en tu trabajo.
Es una toma de contacto para que entiendas la lógica del método: dejar de improvisar y empezar a dirigir.
La herramienta es otra cosa:
es un entorno profesional donde se ejecuta todo el sistema IA Fácil.
Generar instrucciones de alta calidad, organizar tu repositorio, versionar y optimizar tus prompts.
Primero entiendes el enfoque.
Después, la herramienta hace el resto.
Sí.
Hay un sistema de tickets habilitado dentro del propio espacio de IA Fácil.
Cuando envías una consulta, la recibo yo directamente y la respondo siempre en el mismo día.
Sin bots.
Sin respuestas genéricas.
Soporte real, de persona a persona, centrado en ayudarte a usar el método y la herramienta de forma efectiva.
No pasa nada.
No estás atado.
Es una suscripción anual.
Si no te aporta valor, simplemente no renuevas.
Pero mi promesa es clara:
cuando veas cómo cambia la calidad de tus resultados,
no querrás volver al caos.